| Valcárcel quita la tarjeta sanitaria a parados y extranjeros sin recursos |
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| Viernes, 25 de Noviembre de 2011 12:22 |
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El Servicio Murciano de Salud está retirando de forma temporal la tarjeta sanitaria a inmigrantes y parados sin recursos. En el caso de los inmigrantes la anulación se lleva a cabo mediante una carta (ver el documento en PDF) bajo el epígrafe "cese del derecho a la asistencia sanitaria a cargo del SMS". En la misiva solicitan que para "resolver la incidencia se deberá solicitar en la Tesorería General de la Seguridad Social, que se le incluya como beneficiario/a de algún familiar que se encuentre en situación de alta". En el caso de los parados, según el PSOE, ni siquiera se les envía una carta y estos se enteran en el propio centro de salud cuando acuden a solicitar asistencia médica. Desde el PSOE murciano se ha denunciado esta situación y se exige al SMS que se garantice a los parados a los que se les ha dado de baja su tarjeta sanitaria el mismo médico y centro. Desde la Consejería murciana de Sanidad y Política Social se disculpan asegurado que "no hay ni un solo murciano sin asistencia sanitaria", y aprovechan para lanzar una crítica al presidente del Gobierno en funciones: "A esta realidad es a la que el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero le ha estado dando la espalda durante dos legislaturas, negándonos la financiación real que nos corresponde por población atendida en nuestro sistema regional de salud". "Actuación ordinaria"Martín Quiñonero, secretario general de la Consejería, ha calificado de "desfachatez" las críticas del PSRM y ha asegurado que se ha cumplido "escrupulosamente" con toda la normativa. Quiñonero aclaró que es habitual que el Servicio Murciano de Salud envíe cartas a los usuarios cuyas circunstancias laborales o sociales han cambiado para que pasen por su centro de salud o la Administración competente para actualizar su situación. Desde la Consejería aseguran que "no hay ni un solo murciano sin asistencia"Se trata, según el secretario general, de una actualización ordinaria de la base de datos de la tarjeta sanitaria para aquellos casos en los que el propio Servicio Murciano de Salud no puede actuar de oficio. La responsable de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento murciano, Teresa Rosique, ha asegurado, sin embargo, que la actuación del SMS incumple de lleno la Resolución que el propio SMS tiene en vigor desde hace más de dos años. "El Servicio Murciano de Salud actúa con una mentalidad antigua, vinculando el derecho universal de los ciudadanos para acceder a la Sanidad con el puesto de trabajo. No es aceptable que desde el SMS se hagan distinciones entre trabajadores, parados con prestaciones por desempleo y parados sin prestaciones por desempleo, porque estas distinciones vulneran el principio de igualdad que garantizan las leyes en materia sanitaria", añadió. Teresa Rosique recordó a la Consejería de Sanidad que quien ha comunicado por escrito a más de 400 ciudadanos, principalmente inmigrantes, el "cese del derecho a la asistencia sanitaria a cargo del SMS" y la baja de sus tarjetas sanitarias, quedando sin efecto las mismas, no ha sido el Grupo Parlamentario Socialista sino la Secretaría General Técnica del Servicio Regional de Tarjetas Sanitarias.
"No puedo ir al oncólogo porque me han dado de baja" María S., una desempleada de 54 años, no se lo podía creer cuando, a principios de este mes, se enteró en su centro de salud del casco viejo de Cartagena de que le habían dado de baja su tarjeta sanitaria y, por tanto, tanto ella como su hija de 19 años se han quedado sin cobertura sanitaria pública, salvo que acuda a un servicio de urgencias hospitalarias. En su caso, esta traba legal que los gobiernos autónomos de Murcia y Galicia están poniendo estas últimas semanas a los parados de larga duración y extranjeros sin recursos para para recibir asistencia podría tener consecuencias inmediatas en su salud. María superó hace un año una operación para extirparle "un principio de cáncer de colon" y este mes ya no podrá ir a la revisión que le corresponde: "Tenía que ir a revisión con el oncólogo a principios de noviembre y no lo he podido hacer; y mi hija, que tiene consulta en diciembre por un problema de tiroides, tampoco podrá ir", se lamentaba ayer. "Me dijeron en el centro de salud que estaba dada de baja, junto con mi hija, y que me diera de alta con un familiar o fuera a la Seguridad Social para tramitar una tarjeta como persona sin recursos". María, que dejó de trabajar como autónoma en 2006, no ve factible la primera opción, ya que es viuda de un abogado que estaba dado de alta precisamente con ella en la Seguridad Social, y menos la segunda. Y es que pese a vivir sólo con los poco más de 600 euros que le llegan de la mutualidad de letrados tras el fallecimiento de su marido, tiene su casa y no cree que la puedan catalogar como persona "sin recursos". "Además no he pedido esa tarjeta porque me han dicho que tarda ocho meses", añadió esta mujer, que prefiere esperar a que el 1 de enero entre en vigor la Ley de Salud Pública, que universalizará de forma efectiva la asistencia sanitaria en toda España y hará imposible casos como el suyo. José Antonio Miguel, de 38 años y padre de tres niños de seis, ocho y nueve años, se encontró con una situación similar cuando pidió cambio de médico al trasladar su residencia desde Molina de Segura hasta Llano de Brujas. "Al solicitar el cambio de médico me dicen que estoy sin sanidad, y al igual que yo mi mujer y mis hijos", relata a Público este antiguo antónomo, que tuvo que echar el cierre a su pequeño negocio de maquinaria de construcción hace cuatro años, cuando empezó la crisis económica. "De ahí, y después de quedarse la tarjeta sanitaria, me remitieron a la Seguridad Social para que tramitara un número distinto para cada uno de nosotros como si fuéramos personas sin recursos", señala José Antonio, que relata con amargura cómo incluso le llegaron a recomendar que buscase un empleo. "Llevo cuatro años buscando trabajo de cualquier tipo y no lo encuentro, incluso me paso por el Inem muchos días, aunque no tengo que ir, para ver si hay algo", agrega. Pero lo peor ocurrió poco después, cuando su hijo de nueve años se puso enfermo con fiebre y un principio de asma y lo llevó al centro de salud. "El pediatra relata se negó a atender al niño porque dijo que no estaba metido en el ordenador, y nos recomendó que fuéramos al Hospital Virgen de la Arrixaca, que allí sí le atenderían". En algunos casos los pacientes no se han encontrado con la sorpresa al acudir al centro de salud, sino que han sido avisados por teléfono de que les daban de baja. Es el caso de María José Sánchez, vacina de Alcantarilla de 40 años, que está afiliada a la Seguridad Social con su marido, que lleva tres años en el paro y dentro de un mes agotará la prestación. Dos semanas después de pedir un cambio de médico para su hija, de 14 años, recibió una llamada del Servicio de Salud: "Cuál no sería mi sorpresa cuando me dicen que me van a dar de baja de la tarjeta y que no vamos a tener derecho a ir al médico; todavía no me lo creo". Acto seguido se fue a su centro de salud, donde está siendo tratada de unas verrugas en las manos, y donde le ratificaron que iban a darle de baja. "El médico, sin embargo, me dijo que no podía ser y que él me seguiría atendiendo en cualquier caso; casi me echo a llorar porque me sentí como si estuviera haciendo algo malo", relata. María José tiene también su casa, de forma que cree que no tiene posibilidades de que la Seguridad Social le dé una tarjeta para personas sin recursos. La explicación del Gobierno Ayer mismo, el portavoz del Gobierno regional, José Ballesta, aseguró que la atención sanitaria en la comunidad autónoma "no se ha dejado de prestar en ningún caso a ningún ciudadano de la Región de Murcia". Además, aseguró que este servicio "está garantizado para cualquier persona" y señaló que estos problemas, que fueron denunciados esta semana por la diputada regional del PSOE Teresa Rosique, responden en realidad a "trámites administrativos o gestión burocrática" de la tarjeta sanitaria.
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